6 Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo;
7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
8 Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;
Si tuviésemos que resumir el consejo de la palabra de Dios en estos versículos a una palabra seria : obediencia.
Humillarse es sacrificar nuestro yo ponerse a disposición de Dios, sin condiciones, en esa condición nuestras ansiedades son puestas a sus pies, está es una actitud de vigilancia y sobriedad. Los beneficios de parte de Dios, son la exaltación divina, el Señor finalmente bendice a los que confían en él, otro beneficio es la protección de Dios, y su provisión divina ilimitada, Dios contesta a nuestras oraciones y nos guarda del león rugiente.
Si vivimos sin tomar en cuenta a Dios, su palabra, y sus demandas, estamos en un grave peligro, sin su provisión caemos en necesidad, sin su protección el león nos acecha, y no hay exaltación ni víctoria posible. Tomemos el consejo de la palabra de Dios, hoy es el día no esperes a mañana, retoma tu búsqueda, se vigilante, ora y Lee la palabra, únete a los hermanos y los pastores, Dios quiere bendecirte!
P. Aldo