El Espíritu de Dios, Joel 2:28

Joel 2:28
28  Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones.
29  Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días.

Este texto bíblico es el enlace Profético con el nuevo pacto en la sangre de Jesús, y el principio de la iglesia, en el día de Pentecostés cincuenta días después del ascenso de Jesús al cielo. El prometió en Juan 14:18 No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.
En el libro de los hechos capítulo 2:1 al 4 relata el cumplimiento de la profecía de Joel, cientos de años después, y hoy nosotros vivimos este tiempo. La iglesia es el cuerpo de Cristo no tiene un punto geográfico estático, porque está compuesta por cada uno de los creyentes que recibieron a Jesús en sus corazones y recibieron la promesa del Espíritu Santo, es un edificio espiritual que no se ve con los ojos naturales, así como Dios es Espíritu, Juan 4:24 dice "Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren", y no se percibe con los ojos naturales, su asamblea (la iglesia) tampoco sé ve, es un cuerpo, un organismo vivo que crece y se desarrolla con la sobrenatural mano de Dios, un templo espiritual para un Dios que es Espíritu, Efesios 2:21 "en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor;" el Apóstol Pablo  también dice en 1Corintios 3:16 "¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?". Por lo tanto Dios vive en nosotros por medio de su Espíritu Santo, y Él quiere manifestarse como dice el profeta Joel los que reciban el Espíritu Santo por la fe en Jesucristo, vivirán en el espíritu y caminarán en lo sobrenatural de Dios, profetizarán, soñarán suena de Dios, y verán visiones de Dios. Esta es la verdadera iglesia de Jesucristo que vive en el Espíritu, así lo determinó el Padre Celestial y así lo declaró Jesús, Juan 14:15 al 17
"Si me amáis, guardad mis mandamientos.
Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:
el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros."

A.D.Monegal

Alegrándose en las dificultades

Bendiciones Valientes!

Hay tantas cosas en la vida que nos pueden decepcionar. Si dejas que lo consigan, puedes pasar una gran parte de cada uno de los días de tu vida luchando contra la decepción que alguien o algo ha puesto en tu camino. La decepción puede venir fácilmente a nuestras vidas, debido a las personas y eventos que nunca satisfacen nuestras altas expectativas.

El apóstol Pablo, el escritor del libro de Romanos, nos da una mejor forma de manejar la decepción que estar decepcionados. Lo que Pablo nos enseña pacientemente en este importante pasaje de la Escritura, estratégicamente, es que las decepciones no tienen el poder de decepcionarnos. Dios te ha escogido para un destino bueno, por lo que las decepciones no tienen el poder de deshacer lo que Dios ya ha hecho. Cuando estamos emocionalmente estresados y frustrados por las decepciones diarias, estamos dándole a cada una de esas decepciones demasiada autoridad en nuestras vidas. Una de las más grandes claves para enfrentar las decepciones es mantenerse en una perspectiva apropiada.

Decepcionarse significa que tu destino ha cambiado para siempre; que una vez que has sido designado para tu destino y significado, el evento decepcionante ha alterado para siempre tu propósito eterno. No decepcionarse implicaría que una vez que estuviste designado y alguna circunstancia robó ese propósito. Las cosas que pasan diariamente no tienen la autoridad de decepcionarte y alejarte del designio de Dios para ti.

Pablo instruye al Cuerpo de Cristo para todas las generaciones por venir, de que nuestra respuesta a las decepciones debería ser una exaltación de alegría sincera desde el corazón. La versión Reina Valera traduce este versículo de una forma increíble: "nos gloriamos más bien en las tribulaciones...".

¡Estábamos completamente equivocados! Erróneamente hemos creído que las tribulaciones, o decepciones, son trágicas, obstáculos que alteran nuestra vida; cuando la Biblia, que es nuestra brújula para acercarnos a la verdad, nos dice que son nuestro mejor momento. Son la oportunidad que tenemos los cristianos de mostrar que, en verdad, somos diferentes y que usamos ese momento para revelar la gloria que nos ha sido concedida. No lloramos porque seamos decepcionados, nos regocijamos en ello. No nos lamentamos por las decepciones, sino que buscamos qué es lo que quiere revelarnos el dedo de Dios.

Romanos 5:1-4 dice :
Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo,
 por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.
   Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia;  y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza;  y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos es dado.

Los muros caerán

Hoy es el dia, los muros caerán, después de mucho tiempo de presiones y angustias, de dudas y sufrimientos, viene la recompensa del Señor, nuestra fe tiene recompensa es el tiempo de Dios, nuestra firmeza y confianza, nuestra obediencia harán caer los muros, que obstaculizan nuestra Bendición...

Por la fe cayeron los muros de Jericó después de rodearlos siete días.
Hebreos 11:30

Tenemos que rodear los muros, hasta que caigan, no debemos retroceder ni quedarnos estáticos frente a los obstáculos y adversidades, seguir caminando en Dios y rodear el problema hasta derribarlo, perseverar, batallar, declarar la victoria frente a los problemas, es rodear como Josué en obediencia al mandato de Dios durante siete días rodeo el muro de Jericó, el siete nos habla de la plenitud de Dios, cuando se cumplió el tiempo, cuando llegó el momento justo preparado por Dios los muros cayeron.
Pero Josué no se detuvo, miro ni lo alto y ancho del muro, no dejó que el ejército enemigo lo intimide, no pensó como sucedería el milagro, solo obedeció creyó a la palabra de Dios, y se mantuvo en fe perseverando hasta alcanzar la victoria.
Es por la fe y la perseverancia que se heredan las promesas, mantén tu fe confía en Dios, los muros caerán y será grande la victoria.

A.D.Monegal

El vendrá y no tardará

No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón;
porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.
Porque aún un poquito, Y el que ha de venir vendrá, y no tardará.
Hebreos 10:36-37

Hay un cansancio que agobia a los hijos de Dios, el mundo va en contra de los que quieren vivir agradando a su Creador, ir contra la corriente es cansador. Y cuando los incrédulos prosperan y son reconocidos, sentimos como un golpe en nuestro corazón, pero Dios es Juez justo, y él prometió que un día juzgará a todo ser viviente, incluyendo a su pueblo.
La Biblia dice que todo ayuda para bien a los que aman a Dios, y pasar por estas cosas no fortalece en la paciencia si nos mantenemos en fe enfocados en la confianza de sus promesas y fidelidad. La fe y la paciencia hacen que alcancemos las promesas del Padre Eterno, son virtudes necesarias que debemos desarrollar con la ayuda de Dios. Nuestra esperanza es saber que no fuimos abandonados, que no estamos solos en este mundo, Jesús volverá por nosotros así que estamos de paso por este mundo, no te apegues a las cosas de esta tierra porque somos pasajeros somos extranjeros aquí, Jesús viene pronto a llevarnos a los lugares que Él preparó para nosotros. Vamos amigo, amiga levanta los brazos en el nombre de Jesús, porque todavía tenemos que batallar hasta que El vuelva. El no tardará viene ya.

A.D.Monegal

Los ojos del espíritu

Y oró Eliseo, y dijo: Te ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del criado, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo.
2 Reyes 6:12

Una de las bendiciones que recibimos cuando entregamos nuestro corazón a Jesús es visión espiritual. El Señor dijo: "Yo soy la luz del mundo, el que me sigue no andará en tinieblas", Juan 8:12. Nuestros ojos no pueden ver en la oscuridad, sin luz estamos cegados no sabemos dónde estamos ni a dónde vamos, en lo espiritual pasa lo mismo cuando no tenemos visión no sabemos dónde vamos ni donde estamos.
Por eso es importante entregar nuestro corazón a Jesús, para ser salvos y vivir en su luz, a nadie le gusta estar a oscuras necesitamos habitar en la luz de la presencia de Dios. Pero hay personas que conocen al Señor pero viven sin visión, puede ser que estén dentro de una iglesia sirviendo y por algún motivo no tener visión. El siervo del profeta Eliseo experimentaba los hechos sobrenaturales que Dios hacía por medio del profeta, pero no tenía visión. La visión espiritual que Dios nos da, hacen que podamos ver las circunstancias que nos rodean desde otra perspectiva, desde los ojos de Dios, nuestra visión natural hace que tengas una  perspectiva humana, todo se vuelve un problema, vemos solo obstáculos, montañas delante nuestro, enemigos invencibles, los ojos naturales ven la imposibilidad, pero cuando Dios abre nuestros ojos Espirituales, miramos más allá podemos ver la mano de Dios a nuestro favor en todo, podemos ver que todo los que se levanta contra nosotros es pequeño comparado con el poder de Dios que nos respalda, entonces el temor de va, la ansiedad desaparece y la fe en Dios se fortalece de tal manera que los montes de apartan de nuestro camino, los gigantes son como hormigas delante nuestro, y en medio de la amenaza podemos ver los ejércitos celestiales y los carros de fuego a nuestro alrededor.
Pide a Dios que abra tus ojos, que puedas ver con tu visión del espíritu las maravillas que Dios está haciendo a tu favor, y la paz de Jesús llenará tu vida con una confianza sobrenatural.

A. D. Monegal

Las armas del espíritu

Exalten a Dios con sus gargantas, Y espadas de dos filos en sus manos,
Salmo 149:6

La Palabra de Dios dice, que nuestra lucha es espiritual, nuestra pelea no es contra las personas. Tenemos que amar a nuestro prójimo y orar por nuestros enemigos, pero la Biblia dice: resistid al diablo y huirá" no podemos ser pasivos con el enemigo de nuestras almas.
Por mucho tiempo no se enseñó en las iglesias sobre esta verdad bíblica, y los creyentes estaban a merced del enemigo, Dios nos guarda en su misericordia pero también nos dio armas para resistir y rechazar los ataques del enemigo.
Hay una autoridad delegada por parte del Señor a su pueblo, en el nombre de Jesús, la Biblia dice en Marcos 16 " ollaran serpientes y escorpiones con sus pies y nada os dañará".
En esta palabra dice exalten a Dios con sus gargantas, eso es alabanza cánticos y palabras de exaltación al Señor, cuando alabamos a Dios el enemigo huye, la alabanza es un arma poderosa que tenemos que usar para ser libres.
Y espadas de dos filos en sus manos, la palabra de Dios es una espada de dos filos, es un arma ofensiva, de ataque, cuando Jesús ayunaba en el desierto vino el enemigo para atacar con tentación, pero el Señor respondió : "escrito está satanás.." uso la palabra como una espada. Hoy tenemos que tomar estas armas y usarlas para hacer huir ala enemigo, y vencerlo en el nombre de Jesús, para que nuestra familia y seres queridos alcancen la bendición, tenemos autoridad y tenemos armas poderosas para vencer en Jesús.
Es tiempo de enfrentar al enemigo y hacerlo huir.

A. D. Monegal

El perfume de Cristo

Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume.
Juan 12:3

En este relato de la palabra de Dios María nos enseña como se adora al Señor, ella tenía grandes motivos para adorarlo Jesús siempre que visitaba la ciudad de Betania se quedaba en la casa de María, ella tenía dos hermanos, Marta y Lázaro que era amigo de Jesús, en una ocasión Lázaro enfermó y murió, pero después de estar cuatro días en la tumba, Jesús lo resucitó desde entonces muchos creyeron en el Señor con este milagro.
Jesús se quedó a cenar en casa de María y mientras ella servía, decidió hacer algo por Jesús.
Tenía guardado un perfume que valía mucho dinero, casi el sueldo de un año de trabajo, seguramente lo guardaba para una ocasión especial en su vida, pero esa noche ella sintió que para eso había guardado aquel valioso perfume. Hay cosas que atesoramos para nosotros, y son valiosas, a veces ni sabemos para qué momento las guardamos, quizá sea hora de entregar en ofrenda al que lo dio todo por nosotros, María había recuperado a su hermano de la muerte, gracias al Señor, un milagro que no tenía precio, merecía una ofrenda valiosa.
Pero hay cuatro claves en este verso que debemos aprender para que nuestra vida se llene del perfume de la presencia de Dios.
Primero el Servicio ella servía la mesa en la cena, segundo la humillación ante el Señor, se arrodilló para derramar el perfume en sus pies, tercero la ofrenda, algo valioso que demos de corazón y que honre a Dios pude ser material o no, pero la palabra de Dios dice: honra a Jehová con tus bienes,  y cuarto sacrificio, puso su cuerpo en sacrificio al secar con sus cabellos los pies del Señor.
Si existen estas cuatros claves que aprendemos de la vida de María, nuestra vida se llenará del perfume de Cristo, no te preocupes si alguien se levanta contra ti cuando rindes tu vida al Señor, Judas crítico a María diciendo que era un desperdicio derramar el perfume en los pies de Jesús, pero él dijo que donde se predique el Evangelio se contará lo que ella hizo aquella noche, fue uno de los pocos regalos que recibió Jesús.
Aveces es necesario dar a Dios en vez de pedir, generalmente estamos pidiendo a Dios siempre que nos bendiga que nos de esto o aquello, pero poco es lo que damos al Señor. María entendió que era momento de dar en vez de pedir, y fue muy oportuna porque sin darse cuenta estaba preparando al Señor para su sepultura.
Demos lo mejor al Señor, dediquemos un tiempo de alabanza, humillarnos ante Él, él se encargará de defendernos y bendecirnos. Busquemos el reino de Dios y todo lo que necesitamos lo recibiremos de Él.

A.D. Monegal