Aliento al corazón

Amad a Jehová, todos vosotros sus santos; A los fieles guarda Jehová, Y paga abundantemente al que procede con soberbia.
Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, Y tome aliento vuestro corazón.

Salmo 31:23-24

Jesús le preguntó a Pedro ¿me amas?, la verdadera motivación por la que seguimos a Jesús debe ser el amor que sentimos por aquel que nos amó aún sin conocernos y entregó su vida por nosotros. Aveces perdemos el verdadero sentido por el cual vamos a la iglesia y buscamos servir a Dios, las ambiciones, los celos, las vanidades de esta vida desenfocan a los hijos de Dios del verdadero objetivo por el cual se congregan y sirve al Señor que debe ser el amor por Jesús y por el prójimo. Para ser fieles a Dios tenemos que esté bien enfocados en sus propósitos y caminar en ellos, necesitamos quitar de nosotros la soberbia pensar que somos más que los demás, competir por lograr más que nuestros hermanos, creer que somos más que nuestro prójimo, pensar que somos más privilegiados y creer que Dios está de acuerdo con nosotros en todo lo que hacemos aún cuando esto implica, mentir, engañar, envidiar y autojustificarse torciendo la palabra para nuestro beneficio, Dios mira de lejos al altivo y da gracia a los humildes.
Hay que mantenerse firme frente al cansancio espiritual y emocional que viene por causa de las pruebas y contrariedades que vivimos los hijos de Dios, por eso la palabra nos alienta a esforzarnos, tenemos que luchar contra el desaliento y meternos en el trono de la gracia para que tome alimento nuestro corazón, porque Dios dijo monte dejaré ni te desamparare. Amar a Dios, ser fieles, rechazar la soberbia en nosotros, y ser fuertes, luchar contra el desaliento, la Biblia dice mira que te mando que te esfuerces y que seas valiente.

Aldo Daniel Monegal

Alimento espiritual

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,
2 Timoteo 3:16

La Biblia contiene todo el consejo de Dios. No es un libro común es una colección de libros inspirados por el Espíritu Santo de Dios, es el fundamento de la iglesia de Cristo y todo aquel que quiera conocer al Señor puede hacerlo por medio de su palabra. La Biblia es el manual de vida del cristiano, como hijos de Dios tenemos que leerla, guardarla y ponerla por obra.
La palabra de Dios contiene enseñanzas que corrigen al hombre, la Biblia tiene las respuestas que el hombre nesecita para bendecir a su familia, para guiar a sus hijos, para llenar el vacío que hay es sus corazones.
La palabra de Dios es la que nos revela a Jesucristo, el verbo de Dios, y nos marca el camino hacia el Padre. Jesús dijo: mi palabra es Espíritu y es vida; nuestro espíritu tiene que ser nutrido con el alimento de la palabra de Dios. Aliméntate de la palabra cada día allí está el pan de vida que tu alma nesecita.

Aldo Daniel Monegal

Más que vencedores

Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,
ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Romanos 8:37-39

En todo somos vencedores, el Apostol Pablo hablaba de las dificultades, los problemas que un cristiano tiene que atravesar y que amenazan con perjudicar nuestro andar con Cristo, el enemigo apunta sus ataques contra los hijos de Dios para sacarlos del camino, para anular el propósito de Dios en la vida del los creyentes, por eso Jesús describe el camino de la fe como un "camino angosto", tenemos que atravesar dificultades, pruebas de toda índole, y aunque aveces parezca que estamos en derrota, la Biblia dice que en todas estas cosas somos más que vencedores. Nada puede separarnos del amor de Dios, nada puede truncar el propósito del Padre Celestial en nosotros, aunque pasemos por situaciones, no podemos mirar para atrás, estamos destinados a vivir ligados al Señor por su amor que nos llevará de gloria en gloria, de victoria en victoria y de poder en poder. Esto significa primero, que nada puede separarnos del amor de Dios, y segundo que las dificultades nos fortalecen más, en vez de detenernos no impulsan más rápido hacia nuestra meta celestial.

Largo tiempo

Jehová está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos.
Reuniré a los fastidiados por causa del largo tiempo; tuyos fueron, para quienes el oprobio de ella era una carga.
He aquí, en aquel tiempo yo apremiaré a todos tus opresores; y salvaré a la que cojea, y recogeré la descarriada; y os pondré por alabanza y por renombre en toda la tierra.
Sofonias 3:17-19

Vine el tiempo de retribución para tí, que viviste oprimido, derrotado, perseguido por las deudas, por el odio y el rechazo de la gente que te rodea. Dios restaura tu vida, tu cuerpo, tu economía y tu ministerio, es promesa de Dios.
No bajes los brazos porque ya viene la bendición, si vuelves atrás perderás tu oportunidad, si perseveras alcanzarás la bendición del Padre. El reino de Dios es para los violentos espirituales, en la batalla no podemos dar la espalda al enemigo, no podemos huir, tenemos que enfrentar, seguir adelante porque Dios prometió darnos la victoria, y así será. Dios mismo peleará por nosotros, no lo dudes cree y persevera.
Dios se goza sobre sus hijos, cantará sobre ti, se alegrará como en un día de fiesta, El Señor conoce tu cansancio, tu fastidio por el largo tiempo de dificultad que parece nunca terminar, pero no te acostumbres a lo malo, viene tu tiempo dice el Señor viene la bendición de manos del altísimo para tu vida.
Juicio para los opresores y justicia para los que se refugian bajo las alas del Altísimo, la Biblia habla de un remanente, el remanente es lo que queda de una gran cantidad de gente, en el tiempo de la aflicción muchos vuelven atrás, otros no resisten y se dejan arrastrar por la corriente de este mundo, pero los que no se rinden, los que le dan batalla a la adversidad y se mantiene alineados a la voluntad de Dios, ellos serán parte del remanente de Dios, los herederos de sus promesas de salvación. Dios mismo levantará a sus hijos del polvo, aún a los que están heridos los que caminan con sus últimas fuerzas( la que cojea) y rescatará a los que se alejaron del redil ( la descarriada) para ponerlos por alabanza y renombre en toda la tierra, prepárate y continua adelante pese a todo porque grande es tu galardón.

Aldo Daniel Monegal

El proceso de Dios

Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.
Romanos 6:22

En este versículo está condensado el mensaje de salvación, somos llamados por Dios para ser libres del pecado, solo por medio de los méritos de Cristo somos liberados. El pecado es lo que nos separa de Dios, la raza humana esta caída desde el primer pecado de Adán padre de la raza,   la Biblia dice que el pecado es como la mordedura de una serpiente, su veneno avanza hasta provocar la muerte. Desde que el pecado entró en la humanidad, está se fue degenerando, la Biblia cuenta sobre Noé como Dios quitó a todo ser viviente por medio del diluvio, y permitió un nuevo comienzo por medio de Noé, fue por causa del pecado del hombre que Dios dijo " me arrepiento de haberlos creado".
También el relato de Sodoma y Gomorra, dos ciudades corrompidas por el pecado, la inmoralidad sexual u toda clase de corrupción social, pero Dios salvó a Lot y su familia. Gracias a Jesús podemos librarnos del pecado y del juicio de Dios, pasamos a ser herederos de Dios y sus promesas, salimos de la esclavitud de la muerte a ser siervos del Dios de la vida. El fruto de este cambio, de pasar de muerte a vida, de estar perdidos a ser salvos es la "santificación" es un proceso donde vamos dejando hábitos, costumbres, modos de pensar, de hablar y hasta nuestra apariencia cambia, a medida que la Palabra de Dios nos revela su voluntad para nosotros, todo se va alineando a Dios. En ese proceso nuestra familia es bendecida, nuestras economía se libera, la bendición de Dios se manifiesta en cada área de nuestro ser, la santificación es una transformación total de la persona. Por eso en las iglesias hay tantas personas que salieron de la delincuencia, o de las adicciones, gente que tenía su vida destrozada y que gracias a Jesús fueron rescatados. La finalidad de nuestra vida ya no es la muerte, con Jesús el final es el comienzo de la vida eterna.
Si pasamos por estos estados que se describen en este versículo, quiere decir que oímos el llamado de Dios, entendimos que estábamos perdidos, y nos arrepentimos pidiendo perdón al Señor para recibir la liberación.
Examina tu vida si no estás disfrutando de la plena bendición del Señor, quizá te falte pasar por este proceso, cuál de estos puntos te está faltando cumplir, el arrepentimiento? La santificación? Cualquiera de estos puntos requieren una cosa en común: compromiso con el Señor.
Tenemos que dejar que Dios nos transforme para poder disfrutar de todos sus beneficios.

Aldo Daniel Monegal

Arcerquense a mí

Entonces dijo José a sus hermanos: Acercaos ahora a mí. Y ellos se acercaron. Y él dijo: Yo soy José vuestro hermano, el que vendisteis para Egipto.
Ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros.
Génesis 45:4-5

La vida de José está llena de enseñanza espiritual y es un paralelo Profético tremendo con la vida de Jesús desde el capítulo cuarenta y dos de Génesis en adelante el relato bíblico de la vida de José revela profundas enseñanzas del Señor para la iglesia. Jesús dijo un mandamiento nuevo les doy que se amen unos a otros como yo los he amado, sin duda el amor de Dios es la base principal en la iglesia de Jesucristo y en la vida de José se revela el amor de Dios por su pueblo, y el perdón como principio de unidad y restauración. José fue vendido por sus hermanos, ellos lo envidiaban y le tenían odio porque su padre Jacob lo amaba, así fue arrancado por sus propios hermanos de la familia para ser vendido como esclavo a Egipto, así también Jesús fue rechazado por sus hermanos israelitas y entregado a los romanos para ser condenado a la cruz. Lo tremendo es que José no perdió su fe, no dejo de ser quien era por causa de todo lo que le pasó, la Biblia dice que donde José estaba la bendición de Dios estaba con él, en la casa de su amo egipcio pasó de ser esclavo a ser mayordomo de todo lo que su amo tenía. Parece que las cosas malas que le pasaban a José en vez de debilitarlo lo fortalecía, luego fue enviado a la cárcel injustamente allí también paso de ser un preso común a ser el encargado de la cárcel. Ni la traición de sus hermanos, ni el maltrato de sus captores pudieron derrotar a José, mantuvo su fe en alto y su confianza en Dios más fuerte que nunca y Dios se glorificaba en el. José llegó a ser gobernador de todo Egipto, de esclavo a gobernante, Dios lo bendijo y por pasar todas aquellas pruebas su perder la fe, sin dejar que el odio y el rencor nublen su mente, sin dejarse ganar por los sentimientos de venganza, que viene justificados hubieran sido humanamente, gracias a que mantuvo su fe pudo entender el pan de Dios para él y su familia.
Amados a veces pasamos por dificultades y sufrimos el rechazo o la traición de la gente más cercana a nosotros, pero debemos fortalecernos en el Señor, José de mantuvo aferrado a El, y entendió que tuvo que pasar por todo aquello para ser el gran proveedor de su propia familia, y de los hermanos que lo rechazaron, José soltó perdón sobre sus hermanos en vez de venganza, y Dios le mostró el porqué de todo lo que vivió, "porque para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros".
La Biblia dice en Romanos 8:28 "porque a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien" cuando amamos a Dios y le seguimos pese a todo, en lo bueno y en lo malo, cuando perdonamos a nuestros hermanos y no permitimos que el odio no haga pagar mal por mal, cuando no damos lugar a los malos sentimientos de rencor y amargura y dejamos de dar lugar a la queja y los lamentos, es entonces que estamos listos para recibir el milagro de Dios. José pasó por todo aquello para salvar a su familia del hambre y la destrucción, pero además por su actitud su familia fue restaurada se unió más, su padre Jacob fue libre de la tristeza, sus hermanos de la culpa que sentían por haber vendido a su hermano.
Cuando nos dejamos guiar por el Espíritu Santo, cuando dejamos que el amor de Dios se manifieste, cuando soltamos perdón y restauración, cuando mantenemos la fe en medio de la tormenta, el propósito de Dios se cumplirá en nuestras vidas y las de nuestros seres queridos.
Así como José, Jesús hoy te recibe no importa lo que pasó el te ama, no importa si le diste la espalda, hoy te dice"acércate a mi" y " no estés triste, yo estoy aquí para ayudarte", nosotros tenemos que hacer lo mismo con aquellos que nos lastimaron, soltemos perdón, libremos de todo rencor, como José amemos, perdonemos seamos agentes de restauración para que la bendición de Dios se manifieste.

Aldo Daniel Monegal

Siguiendo al Maestro

No mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.
Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,
el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,
sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;
y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
Filipenses 2:4-8

La iglesia es un organismo, la clave es moverse y trabajar en unidad, en equipo como una gran familia. Jesús oro en getsemani (Juan 17) y pidió al Padre que seamos uno en El. Es difícil conservar la unidad en un grupo grande de gente, siempre surgen divisiones y contiendas murmuraciones, chismes y toda clase de dificultades, pero la iglesia del Señor no es un grupo más, los hijos de Dios tenemos el poder del Espíritu Santo en nosotros que nos capacita para hacer su voluntad y manifestar su amor a los demás.
Cómo discípulos de Jesús es necesario que nos libremos de la competencia, la ambición, la envidia, el deseo de poder, todo esto nos lleva a querer tener un lugar de privilegio dentro de la iglesia, nos desenfocamos de la verdadera voluntad del Señor que dijo : "el que quiera ser alguien entre vosotros sea el siervo de todos" Jesús vino para servir, pero los hombre buscan ser servidos, buscan el poder. Los hijos de Dios tenemos que ser como nuestro maestro, tenemos que aprender a valorar a los demás, no ser egoístas, tenemos que buscar el beneficio de los demás y orar por ellos.
Jesús dejó todo por nosotros, y camino en esta tierra como uno más, aunque era Dios no se aprovechó de su naturaleza para beneficiarse a si mismo, sino que se humilló, y demostró ser obediente a Dios hasta la muerte. En todo fue ejemplo con su familia, con sus hermanos y con la sociedad.
Aprendamos del ejemplo de nuestros Señor guardemos su palabra y seamos obedientes, seamos agentes de bendición y unidad para la iglesia, canales de bendición para todos los que nos rodean.

Aldo Daniel Monegal